El 75 es un número afortunado según los matemáticos

El número 75 es uno de los parientes lejanos de los números primos, que si no habéis olvidado las clases de matemáticas, recordaréis que son aquellos que solo se pueden dividir por sí mismos y por 1.

Una de las similitudes que guardan los números de la suerte y los primos es que ambos pueden producirse utilizando las llamadas cribas. ¿Y te preguntarás qué es eso de las dichosas cribas?

Pues bien, el matemático griego Eratóstenes (276 a.C-194 a.C.) creó una famosa criba para tamizar los números primos partiendo de los naturales en orden consecutivo y tachando algunos de acuerdo a unas reglas.

Ulam también ideó su criba con los números naturales positivos en su orden consecutivo y empezó a tachar de acuerdo a las siguientes reglas:

Empezando en el 1 (el primer número de la suerte), anulas cada segundo número, de manera que te deshaces de todos los pares y te quedas con los impares.

El segundo número en la nueva secuencia es el 3 (otro afortunado), entonces se tacha cada tercer número de los que quedaron tras los primeros tachones. De los que se salvan, el tercero es el 7, así que los próximos eliminados serán los séptimos entre los que quedaron.

Te lo explicamos de manera más sencilla, gráficamente por si eres más de letras que de números y andas más perdido que un pulpo en un garaje:

Puedes seguir haciendo lo mismo indefinidamente.

Cuando te hartes comprobarás que ciertos números siempre sobrevivirán y esos, los grandes supervivientes son los que se consideran suertudos.

Lo alucinante es que, a pesar de que para los que no somos muy de números y la criba de Ulam nos puede parecer un juego entretenido y nada más, resulta que los números de la suerte comparten algunas propiedades con los números primos.

Una de ellas es que hay una cantidad muy similar: de 1 a 100 hay 25 primos y 23 de la suerte. También hay una cantidad muy similar de gemelos: entre los menores de 100 hay 8 primos gemelos y 7 números de la suerte gemelos.

Los primos gemelos son los que están separados solo por dos unidades, como el 3 y el 5 o el 11 y el 13.

Pero quizás aún más interesante es que uno de los problemas no resueltos más antiguos y más difíciles de las matemáticas, que involucra a los números primos, también se extiende a los de la suerte.

La famosa Conjetura de Goldbach está reflejada en la proposición de que todo número par es la suma de dos números de la suerte.

Todas esas coincidencias son extrañas porque los números primos dependen de su relación multiplicativa mientras que los números de la suerte son una cuestión de simple conteo.

Y te dejamos con otra extrañeza, una que dejó el muy admirado matemático Martin Gardner en un artículo publicado por The Mathematical Intelligencer en 1997.

En el escrito le pregunta a su amigo imaginario, el doctor Irving Joshua Matrix -“el matemático más famoso del mundo”- sobre el número 2.187, que era el de su casa de la niñez.

Entre las muchas características notables del número, fíjate en ésta.

  • 2187 + 1234 = 3421
  • 2187 + 12345 = 14532
  • 2187 + 123456 = 125643
  • 2187 + 1234567 = 1236754
  • 2187 + 12345678 = 12347865
  • 2187 + 123456789 = 123458976

¿Notaste que todos los resultados de las sumas son permutaciones de los números que le añadimos a 2187?

“Todos los números tienen propiedades inusuales infinitas”, comenta Dr. Matrix, y agrega que el 2187 es un número de la suerte.

Fuente BBC: http://www.bbc.com/mundo/noticias-37310999

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies